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El Punto de Ruptura I

1 jul

Don Juan definió el silencio interno como un estado peculiar de ser en el que los pensamientos se cancelan y uno puede funcionar a un nivel distinto al de la conciencia cotidiana. Hizo hincapié en que el silencio interno consistía en suspender el diálogo interno- el compañero perenne del pensamiento- y debido a eso, era un estado de profunda quietud.

-Los antiguos chamanes- dijo don Juan- le llamaron silencio interno porque es un estado en el cual la percepción no depende de los sentidos. Lo que funciona durante el silencio interno es otra facultad que posee el hombre, una facultad que hace de él un ser mágico, la misma facultad que ha sido restringida, no por el hombre mismo, sino por una influencia extranjera.

-¿Cuál es esa influencia extranjera que restringe la facultad mágica del hombre?-pregunté.

(….es, indudablemente, el aspecto más serio de la brujería de los chamanes del México antiguo.)

El silencio interno-continuó- es la postura de donde proviene todo el chamanismo. En otras palabras, todo lo que hacemos conduce a esa postura, que como todo lo demás en el mundo de lo chamanes no se revela hasta que algo gigantesco lo sacude.

….factores claves que lo hacían aparecer…..

Siguiendo los racionalismos de los chamanes del México antiguo, don Juan declaró categóricamente que el silencio interno se amontonaba, se acumulaba. … cada individuo tenía un umbral diferente de silencio interno en cuanto a tiempo, es decir, que el silencio interno debe ser mantenido por cada uno de nosotros durante el período de tiempo de nuestro umbral específico antes de que funcione…..

…..-El silencio interno funciona desde el momento que empiezas a acumularlo….

….El resultado deseado es que los antiguos chamanes llamaban detener el mundo, el momento en que todo lo que nos rodea cesa de ser lo que siempre ha sido. Ese es el momento en que los chamanes regresan a la verdadera naturaleza del hombre…también le llamaban libertad total. Es el momento en que el hombre esclavo se convierte en el hombre, el ser libre, capaz de proezas de percepción que son un desafío a nuestra imaginación linear.

Don Juan me aseguró que el silencio interno es una avenida que conduce a la verdadera suspensión del juicio, a un momento en que los datos sensoriales que emanan del universo dejan de ser interpretados por los sentidos; el momento en que la cognición deja de ser la fuerza que, a través de uso y repetición, decide la naturaleza del mundo.

-Los chamanes necesitan un punto de ruptura para que el funcionamiento del silencio interno empiece- dijo don Juan.- El punto de ruptura es como el mortero que mete el albañil entre los ladrillos. Es sólo cuando se endurece el mortero que los ladrillos sueltos se vuelven una estructura.

…….-…….

-Como te he dicho anteriormente y repetidas veces, -dijo don Juan sacudiéndome de mi concentración-, cada chamán que conozco, hombre o mujer, en un momento u otro llega al punto de ruptura de su vida.

-¿Quiere usted decir que sufren algo así como una crisis mental?-pregunté.

-No, no-dijo riéndose-. Las crisis mentales son para aquellas personas que se entregan a sí mismas. Los chamanes no son personas. Lo que quiero decir es que, en un momento dado, la continuidad de sus vidas tiene que romperse para que se establezca el silencio interno y se haga una parte activa de sus estructuras. Es muy, muy importante-siguió don Juan-, que tú mismo deliberadamente llegues a ese punto de ruptura, o que lo crees y artificiosamente, inteligentemente.

….-….

-Tu punto de ruptura-dijo, es descontinuar tu vida tal como la conoces. Has hecho todo lo que te he dicho, acertada y obedientemente. Si tienes talento, nunca lo demuestras. Ése parece ser tu estilo. No eres lento, pero te comportas como si lo fueras. Estás muy seguro de ti mismo, pero te comportas como si fueras inseguro. No eres tímido y sin embargo, te comportas como si le tuvieras miedo a la gente. Todo apunta a un solo lugar: tu necesidad de romper con todo eso, despiadadamente…..

….

-Creo que todo se reduce a un acto-dijo-. Tienes que dejar a tus amigos. Tienes que despedirte de ellos para siempre. No es posible que continúes en el camino del guerrero, cargando contigo tu historia personal, y a menos que descontinúes tu manera de vida, no voy a poder seguir con mi instrucción.

-Momento, momento, momento, don Juan- dije-. Tengo que frenarlo. Me pide usted que haga algo demasiado difícil. Para serle muy sincero, no creo que pueda hacerlo. Mis amigos son mi familia, mis puntos de referencia.

-Precisamente, precisamente- comentó-. Son tus puntos de referencia. Por consecuencia, tienen que irse. Los chamanes tienen un solo punto de referencia; el infinito.

….Castaneda, Carlos

“El lado activo del Infinito”

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